La manzanilla (chamaemelum nobile) es una planta perenne que llega a alcanzar los 40 centímetros de altura, las flores amarillas con pétalos blancos difícilmente alcanzan el centímetro y medio de diámetro. Al ser capaz de autopolinizarse, es muy fácil crecerla en casa, y aunque necesita estaciones cálidas con climas templados, soporta muy bien las heladas, sequía y falta de nutrientes.

Y antes de ver su preparación, un apunte… ¡también se la llama camomila! ¿Curioso verdad?

Cómo hacer una infusión de manzanilla.

Para preparar la infusión de manzanilla, solo es necesario poner a hervir agua, y al llegar al punto de ebullición, agregarla manzanilla, retirar del fuego y dejar reposar durante varios minutos, preferentemente tapado.

Propiedades y usos de la infusión.

Además de tener un sabor bastante agradable, la infusión de manzanilla es muy bien conocida por sus propiedades terapéuticas para aliviar indigestiones, molestias estomacales, incluso, si no se presenta ningún malestar, una taza de la infusión después de ingerir alimentos, ayudará bastante a una mejor digestión de los mismos.

Es sumamente útil en casos de náuseas, vómitos y dolores de estómago, aunque se debe tener cuidado de no utilizar mucha manzanilla o dejarla mucho tiempo en remojo, ya que puede ser incluso vomitiva.

Es un excelente aliado en casis de gastritis, aliviando las molestias comunes de este padecimiento estomacal.

Las propiedades sedantes de la manzanilla, aunque son ligeras, son bastante efectivas para aliviar los dolores y molestias que surgen durante la menstruación. Los efectos se aumentan si a la infusión se le agrega un poco de semilla de anís.

Ese mismo ligero efecto sedante, convierte a la infusión una buena opción para conciliar mejor el sueño al beberla antes de ir a la cama, ayudando a tener un sueño más profundo y reparador. También es una buena idea para relajar a personas nerviosas o ansiosas.

También excelente auxiliar en la regeneración celular y tiene propiedades cicatrizantes e incluso antiinflamatorias, por lo que la infusión de manzanilla es muy utilizada en lesiones bucales. Estas mismas propiedades hacen que sea un excelente tónico para limpiar la cara, ya que además de limpiar y revitalizar el rostro, disminuye las ojeras y aclara la piel. Para estos casos, la infusión se utiliza en frío.

A diferencia de otras infusiones, la de manzanilla puede ser ingerida por bebés, siendo de gran ayuda para calmar cólicos, gases e hipo que pueda presentar el infante.

Además de todo lo anterior, ayuda a combatir la caspa, la resequedad, exceso de grasa e irritaciones en el cuero cabelludo. Al aplicar en el cabello, le agrega leves reflejos dorados, obteniendo una cabellera mucho más brillante y llena de vitalidad; y si se usa más de un par de veces por semana, puede aclarar el tono del cabello.

¿Sabes que también se puede hacer una infusión combinando la manzanilla con el anís? ¡Y está buenísima! Tenemos un artículo completo aquí: infusión de manzanilla con anís – propiedades y beneficios

Contraindicaciones.

La infusión de manzanilla puede interactuar con algunos fármacos, aumentando el efecto de las sustancias sedantes. También potencia el efecto de los anticoagulantes.

No se recomienda su consumo por personas alérgicas al polen.

Debido a las acciones uterotónicas, no se recomienda en mujeres embarazadas, ya que, en casos extremos, podría provocar el aborto.

Como siempre, es recomendable platicar con el médico antes de utilizar la infusión de manzanilla como remedio casero, principalmente si se está en tratamiento para otros padecimientos.

Write A Comment