La lavanda es una de las floras medicinales y estéticas más populares utilizadas desde mucho tiempo atrás. Siendo esta planta imprescindible gracias a sus propiedades medicinales, y los beneficios que tiene para cuidar la salud y la piel de manera natural.

espliego o lavandaEsta flor es de color azul-violáceo, la cual la hace muy conocida; además, florece en verano por lo que su recolección se hace durante los meses de julio y agosto. Por otro lado, al tener un olor muy agradable se usa para la elaboración de aromatizantes y perfumes.

¿Qué es?

El espliego o a lavanda (Lavándula angustifolia), es una planta que tiene como origen países mediterráneos como Europa y África. Esta flor es familia de las lamiáceas, y su nombre científico viene del latín lavare que significa “flor que ayuda a lavar las heridas, tanto físicas como emocionales”.

Propiedades y usos

En el ámbito de la salud:

De la lavanda se extrae un aceite característico, la cual contiene: Lina lino, alcanfor, limoneno, taninos, boreal, cura minas y aponinas. Además de esto, el espliego o lavanda tiene propiedades con efecto diuréticos, analgésico, antiséptico, relajante, carminativo, colagogo, antiinflamatorio, cicatrizante, sedante y regenera las células.

Desde hace muchos años atrás se ha utilizado la lavanda como relajante, por lo que se recurre a ella cuando no se puede dormir. Solo se debe colocar un saquito con lavanda debajo de las sabanas o almohadas, ya que su olor transmite estos efectos calmantes.

Además de ayudar con el insomnio, la lavanda se usa para reducir o calmar los estados de ansiedad y nerviosismo. Por otra parte, ayuda a calmar las náuseas, los problemas digestivos y disminuye la tensión arterial.

Otros de los beneficios de esta maravillosa flor es el calmar la depresión, la ansiedad, el estrés, y el agotamiento. También contiene propiedades antibacterianas, por lo que elimina diferentes bacterias como estreptococos, trichomonas o candida albicans, la cual es causante de las infecciones vaginales.

Por otro lado, la lavanda regula la circulación de la sangre, ayuda a bajar la fiebre alta y el dolor de cabeza; así mismo, evita la caída del cabello, la caspa, y entre otras cosas.

El aceite de lavanda al tener propiedades antiinflamatorias se usa para tratar quemaduras, inflamaciones, soriasis y heridas en general.  En casos de faringitis, laringitis y de inflamación de anginas se recomienda hacer gárgaras con infusión de flor de lavanda (a temperatura ambiente).

Para enfermedades relacionadas con problemas respiratorios, como: gripe, bronquitis y resfriados, se recomienda beber una infusión de lavanda bien calienta y endulzarla con un poco de miel.

En el ámbito cosmetológico:

El aceite extraído de la lavanda, rico en esteres y en alcoholes, se usa para regenerar las células cutáneas; además, es usado en diferentes tratamientos contra el acné, pieles deshidratadas y agredidas, así como también para pieles sensibles o híper sensibles.

Al ser antisépticas y astringentes, se utiliza su aceite para producir cremas y geles, la cual de esta forma combatir los problemas de la piel, ya sea sarna, psoriasis o eccemas. Y, si se tiene mal aliento o halitosis se puede usar la lavanda enjuague bucal, ya que ayuda a eliminar todos esos molestos olores.

En el ámbito del hogar.

¿A quién no le ha picado un fastidioso mosquito, o encontrarse con una cucaracha? La lavanda es una planta muy versátil, ya que se puede usar como insecticida. Solo se debe colocar las flores de lavanda por esos lugares donde se pasean las cucarachas o animales desagradables.

En cuanto a los mosquitos, se pueden hacer repelentes o insecticidas. Para hacer el repelente solo se debe hacer una infusión de lavanda, dejarla enfriar y verterla en un frasco para poder rociar con facilidad.

Para el insecticida, se puede usar la infusión hecha anteriormente o mezclar la lavanda con un poco de canela, y, luego colocarlas en las ventanas o lugares donde se sabe que están los mosquitos.

Referencias

Write A Comment